Este cuento trata sobre un conejito pobre que recibe ramitas mágicas de un mago. A pesar de tener hambre, el conejito comparte las ramitas con otros animales necesitados que encuentra. Al final, cuando ya no le quedan más ramitas, el mago regresa y le muestra al conejito que sus actos generosos de compartir habían convertido los campos en una granja llena de comida para todos los animales.