Los primeros relojes que usaron los humanos fueron relojes solares hace unos 5,000 años, seguidos de relojes de agua y relojes de arena. En 1657, Christiaan Huygens construyó el primer reloj mecánico de péndulo, el cual era el reloj más preciso hasta ese momento. Finalmente, el reloj atómico desarrollado en 1946 es actualmente el reloj más preciso, con un margen de error de solo un segundo cada 300 años.