La enfermedad de Alzheimer es una demencia degenerativa caracterizada por un deterioro cognitivo progresivo e irreversible, afectando la vida diaria del paciente y dividiéndose en tres fases: leve, moderada y severa. Cada fase presenta características distintivas en memoria, comportamiento y capacidad para realizar actividades cotidianas. El tratamiento busca mejorar la cognición y conducta, minimizando efectos adversos.