Los estilos de aprendizaje reflejan las diferencias individuales en la forma de aprender, influenciados por rasgos cognitivos, afectivos y fisiológicos. Diferentes modelos, como el de Kolb y las inteligencias múltiples, describen cómo los alumnos activos, reflexivos, teóricos y pragmáticos aprenden de manera óptima y cuáles son sus desafíos. Las recomendaciones para docentes incluyen evaluar los ritmos de aprendizaje de cada alumno y explorar sus capacidades en relación con los hemisferios cerebrales y las inteligencias múltiples.