En una clase de tercer grado de matemáticas, el aprendizaje flexible fue aplicado para tener en cuenta el desarrollo individual de cada estudiante, sus necesidades y su entorno, utilizando herramientas tecnológicas de una manera didáctica para facilitar el proceso de aprendizaje. El objetivo era crear un ambiente respetuoso que facilitara el aprendizaje tanto de los estudiantes como del docente y obtener mayor claridad sobre los objetivos propuestos.