El documento presenta las enseñanzas del Libro de Urantia, enfatizando que no busca establecer una religión ni un culto, sino promover la fraternidad humana y la soberanía de Dios. Define conceptos como religión, iglesia y secta, y argumenta que Jesús no tenía la intención de fundar una iglesia, sino de unir a la humanidad. Se discuten las revelaciones divinas y los objetivos del Libro de Urantia para elevar la conciencia espiritual y fomentar una nueva era de religiosidad.