Extremadura se presenta como un importante socio estratégico para la inversión en el suroeste europeo, ofreciendo acceso a un mercado de 16,5 millones de consumidores y destacando por sus ventajas competitivas, como costes laborales bajos y incentivos fiscales. Con un fuerte enfoque en sectores como la agroindustria y la tecnología, la región busca incrementar su competitividad y se beneficia de ser un punto clave en las redes de transporte de la UE. Además, Extremadura mantiene fuertes lazos culturales y comerciales con Iberoamérica, evidenciados por diversas iniciativas educativas y colaborativas.