El desarrollo de niños y niñas está influenciado por factores biológicos, culturales y socioeconómicos, así como por la calidad del cuidado y afecto que reciben. Aspectos como la herencia, la estimulación afectiva, y el entorno familiar son determinantes en su maduración y desarrollo integral. También se destacan las consecuencias negativas que pueden surgir de interferencias en el vínculo familiar y las condiciones prenatales y postnatales.