El documento examina la evolución del concepto de derecho desde la antigua Grecia hasta el siglo XVIII, destacando la transición del derecho natural a la filosofía del derecho, que considera el derecho como un fenómeno humano y contextual. Se exploran las tres ramas principales de esta filosofía: ontología, axiología y epistemología jurídica, subrayando su relevancia en la comprensión de la naturaleza, los valores y los métodos de conocimiento del derecho. Además, se menciona el mito de Antígona como una representación de los conflictos entre la ley y la moralidad, reflejando la complejidad de la justicia.