El Romanticismo surgió como una reacción contra el racionalismo del Neoclasicismo, enfatizando la imaginación y los sentimientos. Se desarrolló en Europa entre fines del siglo XVIII y mediados del siglo XIX, en el contexto de revoluciones políticas y desarrollo industrial. En Alemania, jóvenes escritores como Goethe rechazaron el Neoclasicismo y dieron forma a una literatura romántica que valoraba la subjetividad, la naturaleza y lo nacional.