La reforma laboral impulsada por la administración Macri se enfoca en acuerdos por productividad, blanqueo laboral y reducción de litigiosidad, aunque no implica cambios drásticos como en Brasil. Incluye medidas como un año para regularizar trabajadores, exenciones a responsabilidades solidarias y cambios en la indemnización por despido. La reforma ha generado protestas de sectores laborales y enfrenta desafíos para su aprobación en el Congreso antes de fin de año.