Los estudiantes pasan varios días en una finca realizando actividades al aire libre como montar a caballo, senderismo, juegos y excursiones a museos y cuevas. Cada día desayunan, almuerzan y cenan en diferentes lugares como bares, ventas o directamente en la finca, y por las noches realizan actividades grupales como hogueras o juegos de cartas. Al final, visitan el instituto y regresan a Barcelona en autobús.