Chile experimentó continuos cambios políticos e inestabilidad económica después de su independencia de España en 1818. Políticamente, el país dejó de estar gobernado por una potencia extranjera pero continuó enfrentando dificultades para establecer un gobierno estable. La economía agrícola se vio afectada por las guerras de independencia, mientras que la minería se fortaleció. La sociedad chilena mantuvo muchas continuidades como la estructura rural y el poder de la élite terrateniente, aunque