Este cuento narra la historia de dos gallos que salieron a pasear y se encontraron con un gusano, empezando a discutir sobre quién se lo comería. Un zorro propuso que pelearan para resolverlo y se ofreció como juez. Luego de una dura pelea que dejó a los gallos exhaustos, el zorro se llevó a ambos diciendo que nadie había ganado pero que debían pagarle por ser el juez.