El herpes zóster es una reactivación del virus varicela-zóster que causa dolorosas ampollas en la piel y nervios periféricos, con complicaciones más serias en individuos inmunodeprimidos. Afecta alrededor del 20% de la población, especialmente a personas mayores de 50 años, y puede llevar a secuelas como la neuralgia posherpética. El tratamiento con antivirales es esencial en casos de riesgo elevado y puede prevenir complicaciones significativas.