El evento determinante para el surgimiento de las primeras estructuras y construcciones fue que los pueblos nómadas se convirtieron en sedentarios y se dedicaron a la agricultura, lo que les permitió resolver sus necesidades básicas como encontrar un lugar donde refugiarse, almacenar sus cosechas y tener un lugar para sus animales. Esto dio origen a los primeros asentamientos y construcciones del periodo Neolítico.