El cuento narra la historia de Pedro Gil, un aguador gallego que se traslada a Granada, se enamora de una mujer y se convierte en un exitoso comerciante de agua. Tras ayudar a un moro enfermo, descubre un tesoro escondido, pero su ambición y la codicia de un alcalde lo llevan a una trampa. Finalmente, el moro y Pedro logran escapar con el tesoro, mientras que el alcalde y sus cómplices quedan atrapados en la cueva por su avaricia.