El graffiti tiene orígenes antiguos, pero surgió como arte callejero moderno en la década de 1960 en Nueva York de la mano de pioneros como Taki 183. En la década de 1970, el estilo evolucionó y se expandió a otras ciudades, incluyendo Filadelfia donde Cornbread ayudó a popularizarlo. En Chile, el mural político dominó en los años 1960-1970 hasta el golpe militar, tras lo cual el graffiti emergió en los 1980s influenciado por películas estadounidenses sobre breakdance.