La transición del feudalismo al capitalismo en Europa Occidental se debió a varios factores clave entre los siglos XIV y XVII, incluyendo el desarrollo del comercio y las ciudades, las cruzadas, la reforma religiosa, y el surgimiento de los estados nacionales. Estos cambios llevaron a una mayor monetización de las transacciones y el surgimiento de una economía de mercado regulada por la oferta y la demanda.