El documento presenta una descripción detallada de la representación de los vicios a través del arte, en particular en la pintura renacentista. Explica cómo se utilizaban símbolos e iconografía para representar virtudes como la castidad y vicios como la lujuria, la pereza y la avaricia. El objetivo era educar a través del arte y ridiculizar el mal para quitarle atractivo.