El 5G representa un cambio de paradigma en las telecomunicaciones, generando oportunidades y riesgos, como el aumento de la brecha digital si no se regula adecuadamente. Los costos de implementación son altos, pero se anticipa un crecimiento en el uso de datos y la introducción de nuevos servicios, incluyendo IoT y digital broadcasting, aunque todavía están en desarrollo. Se sugiere que los operadores compartan infraestructuras y colaboren con distintas entidades para optimizar el despliegue y acelerar la disponibilidad de frecuencias.