El documento describe los posibles impactos negativos de la minería metálica a gran escala en El Salvador, incluyendo la contaminación del agua, emisiones de sustancias tóxicas como cianuro y metales pesados, y los efectos en la salud humana y los ecosistemas. Aunque las empresas mineras y el gobierno podrían beneficiarse económicamente, la mayor parte de los costos ambientales y de salud recaerían en las comunidades locales y en el país.