El documento describe un caso de incompatibilidad profesional entre contadores y abogados en la provincia de Buenos Aires. Un contador público se graduó también como abogado y quiso matricularse como tal, pero la ley provincial establecía una incompatibilidad absoluta entre ambas profesiones. El contador demandó la inconstitucionalidad de dicha ley. La Corte Suprema provincial dispuso que el colegio de abogados no aplique la ley hasta que se dicte sentencia definitiva, protegiendo así los derechos del contador a ejercer ambas profesiones