El documento aborda la importancia de la innovación en las administraciones públicas, destacando que el mayor riesgo es no innovar. Propone tres ideas fundamentales: quiénes pueden innovar, cómo favorecer la innovación y con qué recursos facilitarla. También enfatiza el intraemprendizaje como clave para mejorar procesos y servicios, así como la necesidad de crear un entorno adecuado para el fomento de la innovación.