El zinc es un metal blanco azulado reconocido como elemento en 1746. La ingestión de zinc puede causar toxicidad aguda en animales domésticos. Los síntomas de toxicidad aguda incluyen vómito, diarrea, letargo y depresión. El tratamiento involucra estabilizar al animal, eliminar la fuente de zinc e inducir diuresis para promover la excreción renal del zinc.