El documento analiza la importancia del pensamiento crítico en la educación, destacando su papel fundamental en la nueva escuela mexicana y cómo este tipo de pensamiento permite a los estudiantes analizar, evaluar y cuestionar la información de manera efectiva. Se enfatiza que la formación del pensamiento crítico debe comenzar desde los primeros años y que los educadores tienen la responsabilidad de promoverlo a través de metodologías activas. Finalmente, se concluye que un enfoque crítico y reflexivo es esencial para formar ciudadanos informados y autónomos en un mundo en constante cambio.