La Banca de Fomento se originó en México en la década de 1930 como una iniciativa del gobierno para resolver necesidades sociales y económicas estratégicas. Se crearon varias instituciones como el Banco Nacional de Crédito Agrícola en 1925 y los Bancos Agrícolas Ejidales en 1935 para proporcionar crédito al sector agrícola, especialmente a los campesinos recién dotados de tierras. Sin embargo, estas instituciones tuvieron dificultades para operar a gran escala debido a la falta de capital