La canela ha sido apreciada desde la antigüedad y fue traída de Oriente Medio por los fenicios. Se cultiva principalmente en Sri Lanka y Latinoamérica, y se usa en Europa desde el siglo IX. Se extrae de la corteza del canelo, un árbol siempreverde. Además de usarse como especia en bebidas y ensaladas de frutas, tiene propiedades medicinales como aliviar náuseas e indigestión y tratar síntomas de resfriados.