Este documento habla sobre la elección de Dios y la responsabilidad del hombre. En la introducción, argumenta que si creemos que la salvación no se puede perder, debemos fundamentar esto en la doctrina de la elección de Dios. Luego, el documento se divide en tres partes. La primera parte analiza antecedentes bíblicos como Adán y la depravación total del hombre. La segunda parte explora la elección de Dios para la salvación y la seguridad que esto provee. La tercera parte discute la responsabilidad del hombre, tanto del incrédulo como del