Los griegos buscaban la perfección y belleza, especialmente en el cuerpo humano. Consideraban que lo perfecto y estético era sinónimo de belleza. Creaban esculturas hermosas que representaban el "ideal de belleza" platónico o la "imitación de la naturaleza" de manera precisa. Tomaban en cuenta la geometría para que cada parte del cuerpo tuviera proporciones perfectas y simétricas. Si bien admiraban la belleza física, no valoraban por igual a las mujeres como seres humanos.