La etiqueta se originó en Francia para referirse a las normas de comportamiento en la corte real. Con el tiempo, el término etiqueta pasó a referirse a las reglas generales de cortesía y decoro que guían las interacciones humanas. La etiqueta se basa en principios como el respeto a los demás y la reciprocidad en el trato. Aunque ha evolucionado a través del tiempo, la etiqueta sigue siendo importante para promover la armonía social.