El desarrollo del transporte ha evolucionado desde la dependencia de la fuerza humana y animal hasta el uso de la rueda, lo que facilitó la creación de ejércitos e imperios. A lo largo de la historia, han surgido diversas formas de transporte terrestres, aéreos y marítimos, junto con infraestructuras clave como puertos, estaciones y puentes. Esta evolución ha permitido viajes más rápidos y eficientes, incluyendo los avances en la tecnología aeroespacial.