El documento discute diferentes concepciones filosóficas de la felicidad a través de la historia. Los griegos como Aristóteles veían la felicidad ligada a la virtud y la sabiduría. Para los cristianos, la felicidad es conocer a Dios y cumplir su voluntad. Los filósofos modernos no consideraron la felicidad como un bien en sí mismo, sino que dependía del goce, la contemplación o el cumplimiento de deberes. Aristóteles argumentó que la felicidad se alcanza a través del equilibrio