Desde una perspectiva epistemológica, la filosofía no es considerada una ciencia debido a su naturaleza cuestionadora y falta de un método riguroso. Aunque históricamente se la ha visto como la madre de las ciencias, su enfoque es diverso y se centra en el conocimiento del conocimiento mismo. La filosofía puede ser vista como una ciencia particular, ya que busca teorías generales que expliquen la realidad y el ser humano.