El Defensor del Pueblo critica la tramitación del proyecto monumental de la Montaña de Tindaya por no haber consultado a instituciones universitarias ni contar con informes suficientes sobre los impactos ambientales. También cuestiona que los políticos se hayan centrado más en la viabilidad técnica que en una evaluación rigurosa de los efectos sobre el entorno. Pide más transparencia y participación ciudadana en la elaboración de proyectos de tal envergadura.