Este documento discute la necesidad de adoptar nuevos enfoques para la gestión financiera de las empresas en el siglo XXI. Señala que la gestión financiera debe integrarse con otras áreas de la empresa y adoptar principios como la globalización, la ética y la tecnología. También argumenta que se necesitan nuevos modelos de gestión financiera que abandonen prácticas del pasado centradas en la opulencia y el egocentrismo por enfoques más equilibrados y relativos.