El documento examina enfoques discursivos internacionales sobre interculturalidad, centrándose en cuatro modelos educativos: asimilador, pluralista, tolerante y transformador. Cada modelo tiene un enfoque distinto para abordar la diversidad cultural en la educación, buscando desde la adaptación cultural hasta la pedagogía crítica y la inclusión activa de la heterogeneidad. La educación intercultural es vista como un proceso complejo que requiere empoderamiento y descolonización, especialmente en contextos como el latinoamericano.