El documento discute la importancia de monitorear los patrones menstruales en las
adolescentes como un signo vital adicional. Los médicos deben educar a las pacientes y sus
cuidadores sobre lo que constituye un ciclo menstrual normal, ya que las variaciones son
comunes durante la adolescencia pero pueden indicar problemas de salud subyacentes. Al
incluir preguntas sobre los ciclos menstruales durante las consultas, los médicos pueden
identificar problemas de salud de manera temprana.