La Organización Mundial del Comercio (OMC) se encarga de regular el comercio global mediante el establecimiento de normas y la resolución de disputas comerciales entre países, con el objetivo de facilitar un comercio fluido, predecible y libre. La OMC administra los acuerdos comerciales negociados por sus más de 150 miembros y actúa como foro para futuras negociaciones que buscan liberalizar aún más el comercio mundial.