La pobreza se define como la incapacidad de acceder a recursos básicos para satisfacer necesidades humanas esenciales, afectando gravemente a los niños y resultando de situaciones como el desempleo y la exclusión social. En Ecuador, la pobreza ha disminuido significativamente desde 1999, pero aún se enfrenta a altas tasas, especialmente en áreas rurales y entre poblaciones indígenas, con un 38% de la población viviendo en pobreza y un 13% en pobreza extrema en 2006. A pesar de los avances, se siguen presentando serios problemas de desnutrición y desigualdad entre géneros y etnias.