La puerta del Valle representa los momentos difíciles en la vida del creyente, como tiempos de frustración, depresión u oscuridad espiritual. Aunque es tentador ver los valles como algo negativo, en realidad son oportunidades para que Dios moldee el carácter y revele la fe del creyente. Además, sólo al atravesar los valles se puede alcanzar la cumbre siguiente.