La teoría de los tres cerebros distingue el cerebro reptiliano, que controla los instintos básicos; el cerebro límbico, responsable de las emociones; y el cerebro cortical, que permite funciones superiores como el razonamiento. Cada cerebro desempeña un papel clave y aunque se comunican, a veces uno puede tomar el control en situaciones de amenaza, impidiendo pensar racionalmente. Entender cómo funciona el cerebro puede ayudar a gestionar mejor las emociones.