El documento de María Jesús Suárez aborda la tiranía de los videojuegos, destacando cómo estos pueden convertirse en una adicción que anula la capacidad de decisión del jugador y afecta su vida cotidiana. Se plantea que los videojuegos no solo son una forma de entretenimiento, sino que pueden tener implicaciones psicológicas y sociales profundas, especialmente en adolescentes que buscan escapar de problemas en sus vidas. Aconseja a los padres controlar el tiempo y tipo de videojuegos a los que sus hijos están expuestos para prevenir problemas de dependencia.