La obra La Vida, pintada por Picasso en 1903, representa simbólicamente la complejidad de la pareja entre amor y sexualidad e incompatibilidad. Muestra a una pareja desnuda abrazada y a una mujer con un bebé, sugiriendo el fruto de la unión física. La pintura fue influenciada por el suicidio del amigo de Picasso y explora temas de dolor y vida sin esperanza a través de figuras rígidas y una paleta dominada por el azul.