El documento aborda la validez y necesidad de las clases bíblicas en la Iglesia de Cristo, argumentando que, aunque no hay un versículo específico que las ordene, hay autoridad bíblica que las respalda. Se presentan diferentes métodos de enseñanza, la importancia de desarrollar habilidades para enseñar, y se responde a las objeciones sobre la organización de estas clases. Además, se concluye que las clases bíblicas son esenciales para la edificación espiritual y salvación de los creyentes.