El lavado quirúrgico de manos es un proceso de 5 pasos que remueve microorganismos de la piel para prevenir infecciones. Incluye quitarse joyas, mantener uñas cortas, usar ropa quirúrgica, ajustar el agua a 32°C, y lavar las manos, antebrazos y codos usando jabón quirúrgico, cepillo y alcohol durante varios minutos dependiendo del número de procedimientos.