Las casas de Habsburgo y Borbón fueron dinastías influyentes en Europa, cada una con su estrategia de expansión y gobernanza. Los Habsburgo, con una política de matrimonios estratégicos y un enfoque descentralizado, promovieron el catolicismo, mientras que los Borbón se centraron en la centralización y reformas modernizadoras, adoptando un enfoque más pragmático en la cultura y la religión. Destacan monarcas como Carlos V y Luis XIV, que simbolizan el poder y las reformas de sus respectivas casas.