Robert Hooke, un destacado científico del siglo XVII, formuló la ley de Hooke que establece que la fuerza aplicada a un resorte es proporcional a su deformación elástica. Esta ley se expresa como F = -kx, donde F es la fuerza, x es la deformación y k es la constante del resorte, dependiente de las características del material. La ley es fundamental para entender la elasticidad de los materiales, que pueden ser elásticos o inelásticos según su capacidad de regresar a su forma original.