El libro explora la leyenda de Jack el Destripador, analizando diversas conjeturas sobre su identidad y los asesinatos en el Londres victoriano. Se presentan perfiles de posibles culpables, relatos sobre las víctimas y teorías sobre la naturaleza de los crímenes. A través de ocho capítulos, se indaga en el contexto psicológico del asesino y las dinámicas sociales de la época.