Los adolescentes usan Internet principalmente para comunicarse y socializar, mientras que los adultos lo usan más para buscar información. Aunque la tecnología ofrece oportunidades como la comunicación e información, también conlleva riesgos como el acoso cibernético y el comportamiento agresivo. Algunos adolescentes pasan más tiempo teniendo su propia página, blogueando y descargando contenido que usando mensajes instantáneos.